¿Quién pasará el filtro hacia la Colombia del 2026?
- fernando torres mejia

- 7 feb
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La carrera presidencial en Colombia ha entrado en su etapa crucial. De una larga lista inicial, poco más de veinte aspirantes mantienen viva la llama, pero el camino no es el mismo para todos. Mientras algunos apuestan todo a la primera vuelta, otros definen su futuro en las consultas del 8 de marzo. Cada movimiento traza el mapa del poder hacia el 7 de agosto de 2026.
Los que evitan las consultas
Un grupo ha optado por saltarse la "filtradora". Figuras como Luis Gilberto Murillo, Mauricio Lizcano, Santiago Botero, Sandra Macollins, Felipe Córdoba, Rubén Darío Lizarralde, Clara López, Moris Armitage y Daniel Palacios concentran sus esfuerzos en la primera vuelta. Entre ellos, solo Sergio Fajardo proyecta una posibilidad tangible de aspirar a una segunda ronda.
El panorama para otros ha cambiado drásticamente. El fortalecimiento interno de Gustavo Petro dentro de su coalición, y la reciente inhabilitación del CNE a Iván Cepeda para competir en la consulta, han reconfigurado el tablero. Este giro beneficia abiertamente al candidato que muchos señalan como el verdadero heredero político de Petro: Roy Barreras, a quien Petro debe en buena medida su llegada al poder y quien incluso puede atraer a la llamada “centroderecha”. Los demás aspirantes sin primaria enfrentan el enorme reto de construir reconocimiento sin una maquinaria orgánica.
Tres consultas, tres futuros posibles
La verdadera batalla preliminar será el 8 de marzo. Allí se definirán alianzas y se proyectarán los posibles presidentes.
En la consulta del Centro Esperanza, Claudia López es la gran favorita frente a Leonardo Huertas. Se espera una victoria amplia, pero su techo electoral nacional, hoy por hoy, es insuficiente para llegar a una segunda vuelta. Su triunfo consolidaría una opción progresista de alcance limitado.
La consulta del Pacto Amplio ha perdido intriga con la salida de Cepeda. Roy Barreras, con su profunda red territorial y astucia negociadora, se perfila como el gran contendiente. Daniel Quintero, pese a su capital político, enfrenta una maquinaria partidista difícil de superar. Héctor Elías Pineda, Martha Viviana Bernal y Édison Lucho Torres completan la contienda. Quien gane aquí representará a una izquierda que, unida, podría aspirar a una segunda vuelta e incluso a ganar en primera, si el espectro opositor se fragmenta.
El epicentro de la incertidumbre es la Gran Consulta por Colombia. Allí confluyen David Luna, Mauricio Cárdenas, Aníbal Gaviria, Paloma Valencia, Juan Carlos Pinzón, Enrique Peñaloza, Daniel Oviedo, Vicky Dávila y Juan Manuel Galán. Hoy, la viabilidad parece reducirse a un duelo: Paloma Valencia versus Juan Carlos Pinzón.
La gran fractura de la derecha
Este choque define la cohesión del espectro no progresista. Si gana Paloma Valencia, una alianza natural con Abelardo De La Espriella (con influencia de Uribe) podría unificar al conservadurismo en un bloque sólido.
Si triunfa Juan Carlos Pinzón, el panorama cambia. Una unión con De La Espriella es poco probable, lo que podría fragmentar a la derecha y centroderecha. Esta división abriría una ventana histórica para el ganador del Pacto Amplio. En ese escenario, una izquierda cohesionada y una derecha dividida podrían incluso aspirar a una victoria en primera vuelta.
Lo que realmente está en juego
Las consultas del 8 de marzo son el prólogo de una elección que marcará el rumbo del país. Cada resultado alterará el tablero, forzará negociaciones y creará nuevos frentes. La posibilidad de una primera vuelta definitiva, un balotaje polarizado o una sorpresa monumental dependerá de lo que ocurra en estas primarias.
La ciudadanía observa con expectativa y desconfianza cómo se tejen alianzas en las alturas. La pregunta es si estos cálculos de cúpula reflejarán las verdaderas urgencias de un país que clama por cambios profundos.
Al final, este momento nos recuerda que la política es una contienda de proyectos. El 8 de marzo no se elige al presidente, pero se dibuja el mapa que lo llevará al poder. Y en ese trazo, cada línea cuenta. Así se define, entre pronósticos y realidades, quién pasará el filtro hacia la Colombia del 2026.
Entre tanto: Si Cepeda decide unírsele a Roy, tendrían que reponer los $175.000 millones, que corresponde a todos los gastos en que incurrió la organización electoral para la realización de la consulta del pasado mes de octubre, más lo que recibió por la reposición de votos, esto de acuerdo con lo indicado en el artículo 7 de la ley 1475.
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